Sara Cachay, llora la ausencia de su esposo Miguel Ángel Villar, propieatrio del ómnibus de Calconga
El recuerdo de las víctimas sigue en presencia de sus seres queridos
El Comandante Luis Espinoza Castro, Comisario de Celendín reveló la verdad de este alarmante crimenTodos creyeron que se trató de un accidente, aquel que cegó la vida de 8 personas y dejo a otras 23 heridas, sin embargo el fin de la investigación policial determinó un hecho realmente alarmante.
El vehículo en el que retornaba el equipo de San Cayetano, de Celendín, que participaba de la copa Perú, después de jugar uno de sus partidos, no cayó accidentalmente a un abismo de 200 metros en la zona de Gelit, sino se precipitó intencionalmente, pues Jhonny Antonio Álvarez Terrones, conductor del vehículo habría fingido un asalto, bajó del vehículo dejándolo desenganchado y esperó que éste vaya a parar al fondo del barranco.
Según la policía, el conductor, habría confabulado con los propietarios de la empresa Gran Pajatén, para sacar de circulación al único ómnibus de la empresa Calconga que cubría la ruta Celendín – Chachapoyas, y dejarles el mercado libre.
El Comandante Luis Espinoza Castro, según el atestado que presentó al Ministerio Público, no califica el hecho de accidente, sino de homicidio calificado en el que están involucrados, los socios de la empresa Gran Pajatén José Melquiades Marín Chávez e Higinio Camán Rojas. El local de su empresa de transportes, desde ese entonces permanece cerrada, y ambos personajes prófugos.
Los familiares de los fallecidos, entre ellos, Sara Cachay Díaz, Esposa de Miguel Ángel Villar Ortiz, uno de los propietarios de la empresa Calconga, junto a su hija Cintia lloran y piden la captura de los sindicados, quienes se encuentran prófugos, a pesar que inicialmente el conductor estaba detenido.
Cesar Briones Rojas, entrenador del San Cayetano, quien resultó herido junto a su esposa, reconoce que desde un principio el conductor actuaba de manera extraña, es así que al momento del supuesto asalto, por el que bajó para luego dejar el despiste del vehículo, actuó de manera sospechosa.
El vehículo en el que retornaba el equipo de San Cayetano, de Celendín, que participaba de la copa Perú, después de jugar uno de sus partidos, no cayó accidentalmente a un abismo de 200 metros en la zona de Gelit, sino se precipitó intencionalmente, pues Jhonny Antonio Álvarez Terrones, conductor del vehículo habría fingido un asalto, bajó del vehículo dejándolo desenganchado y esperó que éste vaya a parar al fondo del barranco.
Según la policía, el conductor, habría confabulado con los propietarios de la empresa Gran Pajatén, para sacar de circulación al único ómnibus de la empresa Calconga que cubría la ruta Celendín – Chachapoyas, y dejarles el mercado libre.
El Comandante Luis Espinoza Castro, según el atestado que presentó al Ministerio Público, no califica el hecho de accidente, sino de homicidio calificado en el que están involucrados, los socios de la empresa Gran Pajatén José Melquiades Marín Chávez e Higinio Camán Rojas. El local de su empresa de transportes, desde ese entonces permanece cerrada, y ambos personajes prófugos.
Los familiares de los fallecidos, entre ellos, Sara Cachay Díaz, Esposa de Miguel Ángel Villar Ortiz, uno de los propietarios de la empresa Calconga, junto a su hija Cintia lloran y piden la captura de los sindicados, quienes se encuentran prófugos, a pesar que inicialmente el conductor estaba detenido.
Cesar Briones Rojas, entrenador del San Cayetano, quien resultó herido junto a su esposa, reconoce que desde un principio el conductor actuaba de manera extraña, es así que al momento del supuesto asalto, por el que bajó para luego dejar el despiste del vehículo, actuó de manera sospechosa.












